MI DIOS

Dios es Bueno no lo Olvides

viernes, 21 de noviembre de 2025

EL NACIMIENTO DE JESÚS TERCERA PARTE

LOS MAGOS (Por Wilson Muñoz) Los magos (se cree que eran de Persia o del sur de Arabia, ambos lugares se encontraban al oriente de tierra Santa), era un grupo de hombres sabios que se especializaban en astronomía, astrología, medicina y ciencias naturales que venían del oriente, (Mt. 2:1). Hombres de ciencia que conocían las profecías antiguo testamentarias; ellos anhelaban conocer al próximo rey de Israel, el libertador, el ungido de Dios. Sabiendo que era el heredero al trono lo fueron a buscar al palacio de Herodes el Grande (de origen idumeo – descendiente de Esaú; nombrado rey en el año 37 a. C). Cuando lo oyó el rey se turbo, y toda Jerusalén con él, (Mt. 2:2-3). Lo emocionante de esta historia es el propósito que estos hombres traían, “¿Dónde esta el rey de los judíos? Hemos venido a adorarle”, (Mt. 2:2). Imagine el rostro del rey Herodes cuando escuchó esto, por eso se turbó su corazón. Los magos no eran tres, las Escrituras solo dicen que eran unos magos. Las practicas paganas y de ciencia que ellos practicaban, no fue un obstáculo para reconocer la superioridad de Jesús. Cuando Cristo nace en el corazón del ser humano no hay ciencia ni paganismos que lo evite. La actitud del mundo entero debería ser igual, buscarlo para adorarlo; pero la actitud es contraria igual a la del rey, no buscaba adorarle sino exterminarle, (Mt. 2:7-8). El mundo solo dice que le adora, siendo palabras de diente a labio; y debería ser de corazón. Se cree que los magos o caldeos no llegaron la noche del nacimiento; la biblia dice, después de nacer Jesús (Biblia de las Américas, Mt. 2:1). El capitulo dos del evangelio de Mateo se repite diez veces la palabra niño, la palabra griega usada es Paidíon. Esta palabra indica que era un infante mayor de un año. En la visita de los pastores también se utiliza la palabra niño (español); cuando ellos llegan con María y su esposo, y hallaron al niño acostado en el pesebre, (Lc. 2:16). El termino griego para niño, en ese versículo de Lucas es Brépos, esta palabra indica que era un bebe. Cuando los sabios salieron de la presencia del rey, vieron la estrella que habían seguido desde el oriente, (Mt. 2,2). Este astro los guiaba hasta la casa donde habitaban los padres del niño. El gozo de estos hombres inicia cuando ven que esta se detuvo sobre donde estaba el niño, (Mt. 2:9). La biblia dice que ellos se regocijaron con muy grande gozo, (Mt. 2:10). El gozo que sintieron fue mas allá de lo común ¿Por qué regocijarse tanto? Ellos sabían que estaban ante la presencia del mismo Dios. Reconocieron que el era digno de todo honor; en esto se puede contemplar que la revelación divina no era solo para judíos, sino también para los gentiles. Estos gentiles impuros, para la opinión de un judío; si reconocieron quien era Él. Jesús seria luz para revelación a los gentiles, (Lc. 2:32); que honor mas grande tuvieron estos hombres, por eso su gozo excedió los limites. Al entra a la casa, vieron al niño; su primera actitud es de humillación (Mt. 2:11), reconociendo la soberanía divina del niño. Como estos sabios eran hombres de ciencia, y practicaban todo lo oculto (que no agrada a Dios). Se postran en el suelo ante Él, y le adoran (Mt. 2:11); la adoración solo puede ser dada a Jesús (Ro. 14:11; Fl. 2: 10-11). Ni María ni José merecen adoración, los sabios lo sabían por eso la adoración es directa y solo para el Mesías. Con su adoración reconocieron que era, es y será Dios. Él es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza por los siglos de los siglos, (Ap. 5:12-13). Los sabios traían sustento al futuro Rey de reyes, le presentaron su mejor regalo, oro incienso y mirra. Esto era valioso que al venderlo el niño y sus padres tendrían sustento por vario días o quizás meses. Ahora Dios lo único que pide es un corazón sincero y humillado, no quiere sacrificios, ni penitencias. Lo único que desea es un espíritu quebrantado, (Sal. 51:17). De que sirve todo lo demás si su corazón esta lejos de Él. Los sabios en su regreso a su nación, nunca volvieron a ser los mismos. Todo ser humano que tiene un encuentro con Jesús, nunca mas será igual, el cambia todo.

EL NACIMIENTO DE JESÚS SEGUNDA PARTE

LOS PASTORES (Por Wilson Muñoz) El mejor anuncio que se había dado a la humanidad decía: “Os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo”, dijo el ángel, (Lc. 2:10). La noticia del nacimiento del Mesías debía producir gozo en los corazones de todo el pueblo. El ángel sabia que los pastores le darían la importancia necesaria a esta proclama; las nuevas no solo producirían gozo, sino gran gozo. Dios conoce el corazón del ser humano, y sabe que no todos sienten alegría por conocer algo celestial, o de Cristo. La gran revelación angelical fue manifestada a personas humildes; la relación social de Jesús fue siempre con los necesitados, hambrientos, enfermos, marginados, atormentados, pobres y ricos. Su ministerio fue desarrollado en la parte norte del mapa de Palestina, en la región de galilea. Esta región era la mas pobre y el mismo Maestro había vivido en Nazaret, (Lc. 4:16). Natanael el discípulo y apóstol de Jesucristo dijo “¿De Nazaret puede haber algo de bueno?”, (Jn. 1:46). Casi todos los lideres y reyes habían salido de la región de Judea, por eso nadie creía que el Mesías podía venir de Nazaret. Una gran noticia anunciada a humildes; Jesús había nacido en un establo y estaba dentro de un pesebre, (Lc. 2:7). El lugar que mas conocía un pastor era el establo y el redil, su profesión le hacia tener una conexión directa con estos lugares. Así que, a ellos no les importaría entrar a este lugar, se sentirían cómodos estando dentro, no les molestarían los olores o la suciedad del mismo. Dios invito a personas que el lugar del nacimiento, no les quitaría el gozo. Además conocían donde estaban los establos en el pueblo de Belén. El ángel termino dando su mensaje: “os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor”, (Lc. 2:11).Imagine el gozo que estos hombres llevaban, habían visto ángeles, habían oído una gran noticia, sabían donde estaba el bebe, qué el salvador del mundo había nacido y que la profecía se había cumplido. “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres”, decía el coro de ángeles, (Lc. 2:14). En los cielos había gozo, ahora la tierra de Belén era la afortunada de ver nacer al Mesías, (Mi. 5:2; 7:41-42; Mt. 2:6; Lc. 2:11,15); pero mas dichosos los pastores que presenciaron este inolvidable suceso. Hombres humildes, trabajadores, sin honor real; Dios sabia que ellos valorarían mas esto que otros, (Mt. 2:13-16). No es del que quiere, ni del que corra, sino de Dios que tiene misericordia, (Rom. 9:16). A Jesús se llamo el Buen Pastor, (Jn. 10:11), y los primeros en enterarse fueron pastores; el Mesías se identifico con ellos. El rey David hace una analogía de Jehová diciendo que Él es nuestro buen Pastor (Sal. 23:1). El trabajo de un pastor en Israel era muy digno y honroso y que no cualquiera podía ejercerlo, sino amaba su rebaño. Jesús el pastor e Israel las ovejas. Gloria a Dios en las alturas, es una parte de la adoración angelical que los pastores escuchan. En el cielo siempre hay alabanza para Él, las veinticuatro horas del día. Y los cuatro seres vivientes de día y de noche no cesaban de decir “Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios. El todo poderoso, el que era, el que es y el que ha de venir”, (Ap. 4:8, 11; 5: 9,12-13; 19:1,5-8; Is. 6:3). Los cuatro seres vivientes dan gloria, honor y acción de gracias al que esta sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, (Ap. 4:9). El único digno de toda alabanza y adoración es Cristo; la humanidad debería dedicar su vida para alabarle con sus actitudes y con todo su ser, pero lamentablemente no le nace en el corazón hacerlo (Sal. 34:1; 51:15; 66:17; 71:8; 109:30; 126:2). Gloria a Dios en las alturas. Y en la tierra paz, es la segunda frase de la alabanza angelical. Paz, cuando preciado es tener paz; las grandes potencias y todo hombre anhela esto, paz. Han muerto muchas personas, se han gastado muchos millones de dólares, han encerrado en cárceles a multitudes. Solo por buscar y pelear por una paz terrenal. Un documento firmado no significa que la paz interna llego. “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da”, dijo el Maestro, (Jn. 14:27). Jesús dejo una paz natural o general, para todo el mundo. Esta solo evita guerras y produce tranquilidad entre la humanidad. Cuando Él dice MI PAZ os doy, no es para todos. Solo los hijos de Dios pueden optar a esta; toda la humanidad es creación de Dios, pero, no todos son hijos de Él. Sus hijos le han reconocido como salvador, Dios es su prioridad, Él vive en su corazón, confían en Él, viven por Él, aman a su prójimo, etc. La Biblia de estudio dice: La paz de Dios, es el resultado del poder que el conocimiento de Jesús como Señor imparte, aun en medio de las circunstancias mas difíciles. Es la herencia de Cristo, lograda por su obra redentora en el Calvario (Ro. 5:1-11) Existen muchas cosas que podrían perturbar la paz de un creyente, el afán del día, la falta de contentamiento, y cualquier tipo de problema que se le de mucha importancia. Cuando el ser humano pone toda su confianza en Dios, vivirá en paz sabiendo que el tiene control de todo. La paz de Dios sobre pasa todo entendimiento, (Fil. 4:7); y la paz de Cristo reine en vuestros corazones (Col. 3:15). Cuando el ser humano esta afanado o inconforme de las cosas materiales, pierde la paz; los versículos anteriores de la biblia enseñan que solo en Dios puede haber descanso. La sabiduría y conocimiento humano no puede comparársele; y si la paz del Maestro reina en el corazón, no habrá nada que lo perturbe. En la tierra paz Buena voluntad con los hombres, solo los hombre que gozan de la buena voluntad divina, pueden disfrutar de la paz que el Padre da. Jesús vino al mundo, pero el mundo no le conoció, (Jn. 1:10). A los suyo vino, y los suyos (judíos – Hebreos) no le recibieron, (Jn. 1:11). Los seres humano no quieren reconocerle como salvador, tienen conocimiento de Él, pero no hay vida en ellos. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, (Jn. 1:12). Cuando vieron al bebe, dieron a conocer todo lo que habían visto y oído. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores decían, (Lc. 2:17-18). Lo mas maravilloso que contemplaron los ojos de los pastores no fueron los ángeles, sino ver al hijo de Dios nacido en la tierra. La reacción de los pastores confirma esto, porque ellos regresaron glorificando y alabando a Dios, (Lc. 2:22).

EL NACIMIENTO DE JESÚS PRIMERA PARTE

LA ALEGRÍA DEL NACIMIENTO (Por Wilson Muñoz) La llegada de un bebé produce mucha alegría; tan solo cuando el esposo escucha las palabras “su esposa esta embarazada, felicidades”, el gozo será sin igual. “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaras su nombre Admirable, consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”. Que noticia mas grande anunciaba el profeta Isaías, (Is. 9:6). Esta cambiaria el destino del mundo y de la humanidad. La venida del Mesías detendría el destino del mundo, la tierra estaba condenada a juicio. La profecía de las 70 semanas de Daniel llevaban 69 en su conteo. El juicio y destrucción del mundo se venia encima; pero cuando apareció el Altísimo trajo esperanza. Cuando muere, la semana 70 quedo suspendida, inaugurando el tiempo de la Gracia y el nuevo pacto, (libro de Hebreos). Antes del nacimiento ¡Salve, muy favorecida!, (Lc. 1:28). María había tenido la fortuna que de ella iba a nacer el Ungido de Dios. Todas las mujeres israelitas anhelaban que de ellas naciera un varón. La ley decía que “Todo varón que abriera la matriz, será llamado santo al Señor”, (Lc. 2:23; Ex. 13:2, 12, 15; Nm. 3:46-48;18:16). Imagínese la alegría del ángel al exclamar esas palabras; como si le hubiera dicho que gano la lotería. María fue a visitar Elisabet (la esposa de Zacarías, el sacerdote)cuando llego ante ella y la saludó, la criatura que estaba en su vientre (de Elisabet) saltó, (Lc. 1:41). La esposa del sacerdote fue llena del Espíritu Santo, en su alegría exclamo “Bendita tú entre las mujeres , y bendito el fruto de tu vientre”, (Lc. 1:42). La alegría se convirtió en gozo, el anhelado de las naciones estaba por nacer. Más de quinientos años se había esperado esta noticia, el cumplimiento de las profecías había llegado. Desde el inicio al hasta el final de la vida de Cristo hubo gozo en todos los corazones de quienes creyeron. Durante su nacimiento La emoción del momento; la llegada del Altísimo a nuestro mundo, encarnado como hombre. Cien por ciento hombre, cien por ciento Dios. El gozo embargo a muchos. José y maría fueron a Judea; Cesar Augusto (primer emperador romano) promulgo un edicto para que se hiciera un censo en todo el imperio Romano. José y su esposa llegaron a Belén (de ahí era originario José), y mientras estaban ahí llegó el día de su alumbramiento,(Lc. 2:1-7).